Usted pregunte
Encasillamos al DJ, y el DJ puede hacer más de lo que creen
Otro de los muchos debates que vivimos en el mundo del DJ es el de los acotamientos. La música es tan amplia, la propuesta de baile tan diversa y las ofertas de trabajo tan diferentes, que un DJ debe centrarse en una línea, tanto estilística como profesional. Eso está bien cuando es el propio DJ quien traza ese límite pero, ¿qué ocurre cuando son los otros, el público pero sobre todo quienes contratan, los que encasillan a un profesional? Entramos en el terreno que alguien externo le diga a un profesional lo que sabe o no sabe hacer. Error.
Tenemos este debate entre los DJ comerciales y los DJ especializados, los DJ de fiestas de todo pelaje frente a los DJ de grandes eventos, DJ de formato abierto frente a DJ que no salen de un estilo.
Cierto que la práctica profesional obliga a una orientación. Pero les propongo que no le pongan tantas piedras al camino del DJ y en caso de duda, pregunten. Uno no sirve como ejemplo de nada, pero es lo que tengo más cercano. Puedo manejarme en un repertorio amplio, pinchar en sitios muy comerciales pero, ¿sabes que podría hacerte una sesión fantástica de drum and bass? Sorpresa. ¿Por qué? Porque los rudimentos de la profesión, las técnicas, son prácticamente las mismas para los diferentes estilos, con matices, obviamente. Y luego una obviedad, que no siempre se cumple, normalmente somos DJ como resultado de una obsesión por la música, y cuando te gusta la música, te suele gustar TODA la música. Los DJ de formato abierto tenemos nuestros cuatro o cinco estilos alternativos que nos encantan y de los que podríamos hacerte una sesión más que lograda, unos serán con el techno más oscuro, otros con house rollo Ibiza, no sé. Repito: pregunten.
Siempre se plantea el debate si el trasvase en el otro sentido es posible: ¿un DJ especializado y artístico podría con las cinco o seis horas de una boda, de un cumpleaños o de residencia en un local de espectro amplio?
La respuesta te las dan los propios DJ especializados: algunos prueban, porque en ese mundo comercial hay dinero, y lo dejan estar. “No es para mí, no lo paso bien”. Lógico, aunque el formato abierto y lo comercial parecen terrenos sencillos, requieren de una dedicación, de crearte un repertorio (un proceso que, créanme, lleva años) y de aportar también tu granito creativo; no es poner temas y ya está, es hacerlo con algo de gracia.
Para no contradecirme, diré lo mismo: pregunten. Siempre, siempre: ¡pregunten!

