JOSÉ VIERA
Poseedor de una de las mejores técnicas del océano, Viera es un máquina del scracht
Publicada el 18 de noviembre de 2025 en los periódicos ‘El Día’ y ‘La Provincia’, sección ‘Candela y Ruido.’
¿José Viera es un DJ de…?
Soy un DJ de formato abierto. Yo tengo preferencias personales por la música negra y el house. Pero, desde siempre, he pinchado de todo un poco, según el evento y lo que he visto que sea necesario pinchar.
¿Por qué te hiciste DJ?
Siempre me gustó pasar muchas horas escuchando música. Y había algunos temas que me hicieron fantasear con la idea de ponerlos desde una cabina de DJ. La oportunidad me llegó por pura casualidad, ya que yo jugaba al billar en un local al que yo solía ir desde joven. Y un día el DJ residente habló de música conmigo y me propuso ser su aprendiz.
¿De dónde viene tu nombre artístico?
Es una parte de nombre y uno de mis dos apellidos, tal cual, aunque aún estoy trabajando en un alias para electrónica 100%.
Si te dijeran: “pon lo que quieras y lo que te gusta” en cualquier sesión, ¿qué pincharías?
Pues según el día, a veces sería hip hop, R&B, otras veces sería house, aunque podría decir que sería ideal un evento donde fuesen bienvenidos esos géneros en el mismo set.
Una música, canción o artista que pueda ser tu placer culpable, algo inconfesable o que no encaje con tu estilo de pinchar.
Reconozco que, aunque no es algo que yo escuche en casa, me siento muy cómodo pinchando reggaetón porque con los años he acabado dominándolo con mucha facilidad.
Y al revés, ¿qué artista o qué canción siempre están en tu sesión?
Aunque no está siempre siempre, sí que me gusta mucho poner algo de Arman Van Helden.
¿Cuál es la petición más absurda que te han hecho cuando pinchas?
Una vez estaba yo en un evento que era de clara temática hip-hop, R&B y afrobeats y me pidieron un merengue.
Y quitando peticiones raras, ¿cuál es la situación más loca que has vivido en una cabina?
Una vez había un equipo de gogós, tanto chicos como chicas, que usaron mi cabina como un camerino, aquello parecía la grabación de Calígula…
Los DJ estamos llenos de tics, ¿tienes alguna manía o algún gesto raro cuando pinchas, algo realmente extraño, o algún ritual que sigas antes de subir a la cabina?
Yo necesito estar siempre a la izquierda, porque soy zurdo. Y si me ponen a la derecha, puedo trabajar, pero estoy incomodísimo.
Aparece un genio y te concede un deseo como DJ: pinchar en el festival, club o espacio soñado del mundo. ¿Cuál dirías?
Más que un festival o club concreto, sí que me gustaría poder pinchar en unas cuantas capitales del mundo. Aunque haré una mención especial al Brunch nuestro de cada día en Tenerife y me encantaría que volviera Black Label en Papagayo Beach Club.
Los DJ somos unos flipados de la música. ¿Cuál es la mayor locura que has hecho por su culpa?
Yo creo que ha sido el dineral que me he gastado en cacharros para pinchar. O el haber decidido ser DJ profesional con dedicación total a este mundillo.
Quitando la música y pinchar, ¿cuáles son tus pasiones ocultas, tus hobbies, eso que llena tu tiempo y te hace feliz?
Me gusta mucho todo lo que tiene que ver con los cacharros, ya sea la electrónica, incluso aprender a repararlos. También me gusta mucho la fotografía, el vídeo, y la edición que ello conlleva.
La mayoría de los DJ no podemos vivir de la música, ¿qué es lo que te da de comer?
Tengo la suerte de que la música es lo que me da de comer, ya que yo vivo exclusivamente de esta profesión, que es ser DJ.


