Hazte diyei

BORIKÓ

El DJ Borikó

DJ con una historia ligada al mítico local Cine + Copas y ahora a La Movie

Entrevista publicada el 21 de marzo de 2026 en el periódico 'El Día' y 'La Provincia', dentro de la sección 'Candela y Ruido'.

-¿Borikó es un DJ de…?

-Si tuviera que definirme en una palabra, sería versátil. Está claro que cualquiera me definiría como un DJ de música urbana, latina y comercial, pero trato de no ponerme fronteras y que sea el propio público el que me defina hasta que registros musicales me quiere acompañar. 

-¿Por qué te hiciste DJ?

-Pues todo empezó como una broma y se ha ido prolongando en el tiempo. Mi vida profesional ha estado ligada a la noche desde hace más de 14 años, pero desde detrás de la barra. Siempre me había llamado la atención la mesa de mezclas y había tratado de observar y aprender, pero el paso a la acción tiene un detonante. Un día se retrasó el DJ residente y me atreví a cubrirle, otro día se ausentó y me atreví a cubrirle y así, sin pensarlo, me convertí en el suplente solamente por buscar la solución en casa y no fuera.

-¿De dónde viene tu nombre artístico?

-Borikó es mi apellido. Mi segundo apellido concretamente. Es un apellido poco común porque tiene procedencia guineana, de donde tengo ascendencia por parte de madre. Tras empezar en esto con otro nombre con mucha menos seriedad, fueron varias las personas cercanas (mi novia, algunos amigos y algunos compañeros de trabajo) que me animaron a usarlo por su peculiaridad y sencillez.

-¿Si te dijeran: “pon lo que quieras y lo que te gusta” en cualquier sesión, qué pincharías?

-Pese a que si me preguntaras por la música que más me gusta, te diría que es el r’n’b, para pinchar creo que de lo que más disfruto sería de la música electrónica, una sesión de tech house.

-¿Una música, canción o artista que pueda ser tu placer culpable, algo inconfesable o que no encaje con tu estilo de pinchar?

-Sin avergonzarme de ninguna de ellas, te diré tres canciones que te sorprendería saber que escucho en bucle frecuentemente: Oh Honey de Delegation, Sultans of Swing de Dire Straits y Butterfly de Jasón Mraz.

-Y al revés, ¿qué artista o qué canción nunca faltan en tu sesión?

-Diría que Don Omar. A veces trabajo ambientes en los que el reggaeton no tiene cabida, pero Don Omar creo que escapa de cualquier restricción.

-¿Una canción donde te quedarías a vivir, que empieza a sonar y no quieres que se acabe?

-Diría que ahora mismo eso me pasa con Me hace daño verte de Fresto.

-Y al contrario, ¿qué canción te parece tan insufrible que si pudieras la borrarías de la historia?

-En esta categoría gana y por mucho un artista. Enrique Iglesias.

-¿Cuál es la petición más absurda que te han hecho cuando pinchas?

-Una vez alguien vino súper serio a pedirme “la canción esa que hace tun-tun-tun”. Me miró convencido de que lo había explicado perfectamente. Y obviamente se enfadó porque no la adiviné.

-Y quitando peticiones raras, ¿cuál es la situación más loca que has vivido en una cabina?

-No es una cosa loca como tal, pero sí que no era algo que esperaba vivir. Fue en un evento de día, cuando se acercaba el anochecer, se acercó una pareja, la chica estaba embarazada, y me dio un sobre cerrado y me explicaron que dentro estaba el sexo del bebe, y que si era niño debía poner una canción y si era niña debía poner otra. Tardé como tres minutos en asumir que eso estaba sucediendo. Ambas canciones encajaban en la sesión y realmente era una idea guay para una revelación de sexo, pero no era capaz de asimilar que tanto ellos como sus amigos y familiares que estaban allí fueran a recordar que supieron algo tan importante y único a través de mi. Era niña y la canción era The best of Both Worlds de Hannah Montana.

-Los DJ estamos llenos de tics, ¿tienes alguna manía o algún gesto raro cuando pinches, algo realmente extraño, o algún ritual que sigas antes de subir a la cabina? 

-Pues es un vicio oculto, porque no se ve desde fuera, pero me gusta pinchar descalzo. A veces me quito los tenis y estoy un rato sin ellos. En La Movie, que la cabina está dentro de la barra a veces los camareros me los han quitado y escondido.

-Aparece un genio y te concede un deseo como DJ: pinchar en el festival, club, espacio de todo el mundo soñado: ¿cuál dirías?

-Este verano estuve en UNIVRS, la nueva discoteca de Ibiza y he decir que por cómo sonaba, por cómo vibraba la gente y por el tipo de música que habría que pinchar, sería el lugar en el que le pediría al genio pinchar.

-Los DJ somos unos flipados de la música. ¿Cual es la mayor locura que has hecho por culpa de la música?

-Pues esta es reciente, de este fin de semana. Fui a un festival de música electrónica en Andorra, en la nieve. Cerraba Marco Faraone y en lugar de acabar a su hora, acabó 20 minutos más tarde. Desde donde se celebraba el festival a mi hotel había una distancia considerable y fuera de la carpa donde se celebraba el festival hacían -10 grados y nevaba. Perdí el taxi que habíamos reservado, perdí la guagua que nos llevaba al pueblo donde nos quedábamos y tarde 5 horas y media en llegar al hotel solo por disfrutar de esos 20 minutos. No es una locura, pero fue inevitable quedarme, aun teniendo a mi novia anunciándome todo lo que luego pasó.

-Quitando la música y pinchar, ¿cuáles son tus pasiones ocultas, tus hobbies, eso que llena tu tiempo y te hace feliz?

-Hay tres cosas que me hacen muy feliz. Hacer deporte, viajar y dormir en mi cama sin poner el despertador.

-La mayoría de los DJ no podemos vivir de la música, ¿qué es lo que te da de comer?

-Como dije, era encargado de un local de ocio nocturno y como DJ sigo desempeñando esa función. Pero tengo que decir que aunque creo que se puede vivir de ser DJ, es una profesión que tiene muchos altibajos y que, quizás, por eso nadie apuesta al 100% por ella y tiene una segunda profesión con la que se asegura que no le falte para comer y pagar la hipoteca. 

 

Síguele en RRSS

Juana la Cubana
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.