Hazte diyei
The Queen of Bass
Reina del bajo, reina del dnb
Entrevista publicada el 28 de marzo de 2026 en los periódicos 'El Día' y 'La Provincia', sección 'Candela y Ruido'.
-¿The Queen of Bass es una DJ de…?
-Soy una DJ que hace que incluso a la gente que no le gusta el drum and bass termine disfrutándolo. Me gusta romper ese prejuicio. Intento que mis sesiones tengan energía y que conecten con todo el mundo, no solo con los que ya son fans del género.
-¿Por qué te hiciste DJ?
-En realidad no fue algo que planeara. Yo salía mucho con mis amigos a un sitio del pueblo (en Güímar, Tenerife) que hacían fiestas de old skool y me pasaba toda la noche pegada a la cabina, mirando al DJ. Observaba sus manos, cómo cambiaba los discos, las portadas… Un día decidí preguntarle al dueño del local si me enseñaría a pinchar con discos. Me puso en contacto con un amigo suyo que me dejó usar su estudio para practicar. Me pasaba hasta ocho horas seguidas en los platos, aprendiendo solo con lo que había observado. Hasta que un día, en un evento, ese mismo DJ me puso un disco en la mano y me dijo: “Esta te la sabes”. Lo pinché… y desde entonces me empezaron a ceder la última hora de las sesiones. Para mí era una bendición, porque no tenía equipo en casa y cada oportunidad de practicar era oro. Cuando cumplí la mayoría de edad, sin darme cuenta ya había pinchado con casi todas las promotoras de la isla. Fue entonces cuando entendí que era el momento de tomármelo de forma profesional.
-¿De dónde viene tu nombre artístico?
-Durante mucho tiempo mi nombre artístico fue simplemente mi nombre y primer apellido (Andrea Álvarez), porque siempre me sonaba bien y me representaba. Pero después de más de 10 años pinchando, y especialmente los últimos siete trabajando mucho en UK, me di cuenta de que allí no era tan fácil de pronunciar. Curiosamente, no estaba buscando cambiarlo ni reinventarme. Un día, sin más, se me vino a la cabeza The Queen of Bass. Fue algo muy natural, sin forzarlo, y desde ese momento todo empezó a encajar como si siempre hubiera sido mi nombre.
¿Si te dijeran: “pon lo que quieras y lo que te gusta” en cualquier sesión, qué pincharías?
-Si tuviera esa opción, seguramente haría una sesión mucho más variada de lo que suelo hacer, algo que siempre he tenido en mente pero que pocas veces me he atrevido a empezar así desde cero. Empezaría con sonidos más relajados como reggae o dub, iría subiendo poco a poco hacia estilos como el dancehall o el UK garage, y terminaría en mi terreno, con drum and bass. Me gusta la idea de construir un viaje donde la gente casi sin darse cuenta acabe donde no esperaba, pero conectando con todo el recorrido.
-¿Una música, canción o artista que pueda ser tu placer culpable, algo inconfesable o que no encaje con tu estilo de pinchar?
-Me gusta prácticamente de todo, aunque sí es verdad que no todo encaja con lo que pincho. Por ejemplo, a veces escucho artistas sobre todo dentro del mundo del reggaeton y no conecto con sus letras pero los ritmos me llaman o las melodías que utilizan y las incluyo en partes concretas de mi set.
-Y al revés, ¿qué artista o qué canción nunca faltan en tu sesión?
-Sin duda, cualquier tema de Ricky Tuff. Tiene un sonido que encaja perfectamente con mi estilo y siempre funciona en la pista.
-¿Una canción donde te quedarías a vivir, que empieza a sonar y no quieres que se acabe?
-Mr.Kilombo ft. Muerdo: Tiempo al tiempo.
-Y al contrario, ¿qué canción te parece tan insufrible que si pudieras la borrarías de la historia?
-Haiden, Pretty Little Addict.
-¿Cuál es la petición más absurda que te han hecho cuando pinchas?
-Salsa… en plena sesión de drum and bass , por suerte o por desgracia siempre tengo algún remix.
-Y quitando peticiones raras, ¿cuál es la situación más loca que has vivido en una cabina?
-Realmente, uno de los momentos más locos ha sido darme cuenta de que artistas a los que admiro mucho, que ya habían terminado su set y podían haberse ido a casa, se quedaban en la cabina disfrutando del mío. Para mí ha sido mis momentos mas shock en cabina.
-Los DJ estamos llenos de tics, ¿tienes alguna manía o algún gesto raro cuando pinches?
-Sí, tengo un gesto bastante claro: hago la “señal de disparo al cielo” con la mano mientras pincho. Es algo que sin darme cuenta me sale y que se ha vuelto un tic característico de mis sets, a veces demasiado pero es algo muy común y reconocido en el mundo del bass y del jungle.
-Aparece un genio y te concede un deseo como DJ: pinchar en el festival, club, espacio de todo el mundo soñado: ¿cuál dirías?
-Boomtown Festival. Es un festival que siempre he admirado por su energía, producción y público, y para mí sería un sueño absoluto pinchar allí.
-Los DJ somos unos flipados de la música. ¿Cual es la mayor locura que has hecho por su culpa?
-Probablemente cuando con 16 años me pagaban 20 euros por pinchar y hacía autostop de vuelta a casa para guardarlos y comprarme un disco. Era un pago simbólico para transporte, y no me iba a permitir gastarlo en nada más que música. Esa obsesión por la música me ha llevado a hacer pequeñas locuras como esa más de una vez.
-Quitando la música y pinchar, ¿cuáles son tus pasiones ocultas?
-Aunque no lo practique con constancia, siento un placer diferente al hacer deporte, especialmente cuando hay buena energía a mi alrededor y puedo desconectar completamente. Me da un respiro y me recarga de forma distinta a la música, pero igual de necesario.
-La mayoría de los DJ por desgracia no podemos vivir de la música, ¿qué es lo que te da de comer?
-Tengo muchísima suerte de poder dedicarme a lo que me gusta. Si no es pinchando, estoy produciendo mi propia música; si no, grabando artistas en mi estudio, mezclando proyectos, organizando eventos en High Frequency, haciendo management para el equipo o cerrando acuerdos para shows. Imparto clases de DJ y diseño portadas de discos simples. En fin, me gusta todo lo relacionado con este mundo y, afortunadamente, siempre hay trabajo.


