El Veneno y la vida
‘V’ marca le vuelta de un colectivo sobrecargado de talento
Página publicada el 11 de abril de 2026 en los periódicos 'El Día' y 'La Provincia', dentro de la sección 'Candela y Ruido'.
Suena raro leer que “regresa El Veneno Crew” tras varios años de silencio. Primero porque es complicado separar a El Veneno de su Crew. El colectivo pudo estar parado pero parte de sus trece miembros están especialmente activos. Cualquier seguidor de la música canaria sabe los que están en primer plano. ¿Cómo organiza El Veneno esa diferencia de dinámicas? “Cuando estamos todos somos uno y eso nos enriquece. Los que están más activos se nutren de la frescura que aportan los que no graban tanto en solitario, y al revés también, los que no están tan activos se ponen las pilas para coger la soltura en el micro que nunca se pierde”. Responden a golpe de correo Java y Fernikhan. Los diez venenos restantes son Guiyo, Pifo, Paris, Samu, Yapsi Mata, Javi el Negro, Stereoman, Jero, DJ Cisco y DJ Eightball.
Sí, colega, doce integrantes. De ahí una actividad que viene y va, y de ahí que de la lista de arriba haya nombres más presentes y otros que casi solo suenan junto a la Crew.
El regreso de El Veneno Crew no puede ser más potente. V, editado hace unas semanas, es un disco ya peleón desde la portada (una V grafiteada sobre el típico cartel VV de vivienda vacacional) y extenso en el formato: 17 cortes. La cuestión no queda ahí. Venimos de una presentación histórica el pasado 27 de marzo en el Aguere Cultural, con todo vendido y mucha gente fuera. “Para nosotros fue muy especial, teníamos muchas ganas y sin duda recordaremos ese concierto siempre. Surge una magia especial entre nosotros cuando estamos todos sobre el escenario y eso se contagia al público, que nos dejó flipando con la acogida que nos dieron. Vino gente de Gran Canaria, El Hierro, La Palma, Fuerteventura…”. A pesar de alguna declaración de previa de que podía ser el último concierto de El Veneno, la experiencia les deja con ganas de más: “Sabemos que muchos se quedaron sin entrada así que nos gustaría poder presentarlo en más sitios, aunque es complicado por la falta de espacios para la música en directo en las islas. Aún así no perdemos la esperanza y estamos abiertos a propuestas, tenemos un show potente preparado para cualquier escenario”. Qué lujazo sería ver a El Veneno Crew en un escenario grande. La Canarias que ha perdido los escenarios pequeños pero cuenta con una cantidad notable de festivales debería tomar nota.
El manejo de El Veneno
Manejar a trece Venenos para sacar disco y concierto demuestra mucha capacidad organizativa: “Para este disco hemos estado trabajando durante el último año y medio en El Cuartito Records (el mítico estudio del colectivo), y también nos fuimos durante un fin de semana a una casa perdida con todo el equipo del estudio, y allí salieron bastantes ideas para el disco. Cada uno de nosotros aporta sus letras y se van grabando, y nos vamos sumando en cada canción, con libertad y sin reglas. Normalmente no salimos todos en todas las canciones del disco, cada uno elige qué canciones le inspiran más para escribir o en cuáles se siente más cómodo para grabar”. Total libertad creativa pues que se refleja en un disco colorista y variado, pero sobre todo pegado al presente, sin apenas trazas el típico egotrip del hip hop, con mucho de crítica a la situación actual: “El Veneno no ha cambiado mucho, nuestra vida está aquí y para nosotros es inevitable hablar de lo que vivimos. Nuestra temática siempre ha estado ligada a la tierra y a nuestro entorno, y desgraciadamente el tiempo nos ha dado la razón en muchos aspectos que veíamos venir hace años. Nuestra realidad no ha cambiado, seguimos donde siempre, algunos con familia e hij@s y otros no, pero prácticamente todos tenemos los mismos problemas e inquietudes y eso se refleja en la música que hacemos”. «Veneno Crew for life» como dicen ellos, una frase que se afianza con su repunte de actividad y su disco V: El Veneno de nuestra vida.
Entrevista completa
-Lo primero que hay que preguntar es por el concierto del Aguere. Todo vendido, una experiencia increíble por todas las referencias que leo (por desgracia no pude ir), ustedes en una nube. Hay dos preguntas. ¿Cuándo tendremos otro directo de El Veneno Crew? y, ¿después de esto, qué, cómo se baja uno de esa nube?
-Para nosotros fue muy especial, teníamos muchas ganas y sin duda recordaremos ese concierto siempre. Surge una magia especial entre nosotros cuando estamos todos sobre el escenario y eso se contagia al público, que nos dejó flipando con la acogida que nos dieron. Vino gente de Gran Canaria, El Hierro, La Palma, Fuerteventura… Y sabemos que muchos se quedaron sin entrada así que nos gustaría poder presentarlo en más sitios, aunque es complicado por la falta de espacios para la música en directo en las islas. Aún así no perdemos la esperanza y estamos abiertos a propuestas, tenemos un show potente preparado para cualquier escenario.
-Pregunta tópica: 13 integrantes, ¿cómo se organiza el trabajo en El Veneno y en concreto cómo se organizaron tanto para este disco V como para el directo?
-Para este disco hemos estado trabajando durante el último año y medio en El Cuartito Records, y también nos fuimos durante un fin de semana a una casa perdida con todo el equipo del estudio, y allí salieron bastantes ideas para el disco. Cada uno de nosotros aporta sus letras y se van grabando, y nos vamos sumando en cada canción, con libertad y sin reglas. Normalmente no salimos todos en todas las canciones del disco, cada uno elige qué canciones le inspiran más para escribir o en cuáles se siente más cómodo para grabar.
-En El Veneno conviven actividades dispares, hay artistas muy presentes y en primera fila que generan material constante, pero hay nombres que casi solo los vemos cuando trabajan con El Veneno. ¿Ustedes notan esa diferencia de dinámicas? ¿Tienen impacto en el trabajo del grupo?
-Cuando estamos todos somos uno y eso nos enriquece. Los que están más activos se nutren de la frescura que aportan los que no graban tanto en solitario, y al revés también, los que no están tan activos se ponen las pilas; para coger la soltura en el micro que nunca se pierde.
-¿Por qué sale V? Ustedes que son tan de vaivenes, y ahora que la escena es más de ir soltando temas sueltos, la verdad es que me sorprendió que dieran el paso a disco nuevo.
-Nosotros nunca le hemos hecho mucho caso a «lo que marca la la escena», para bien o para mal. Además, al ser tantos, con tanto que decir cada uno, en un tema no da tiempo ni espacio de materializar muchas ideas que podemos desarrollar más en un disco como grupo.
-23 años en activo, ¿cómo ha cambiado El Veneno y cómo han cambiado los integrantes en estas más de dos décadas en activo?
-El Veneno no ha cambiado mucho, nuestra vida está aquí y para nosotros es inevitable hablar de lo que vivimos. Nuestra temática siempre ha estado ligada a la tierra y a nuestro entorno, y desgraciadamente el tiempo nos ha dado la razón en muchos aspectos que veíamos venir hace años. Nuestra realidad no ha cambiado, seguimos donde siempre, algunos con familia e hij@s y otros no, pero prácticamente todos tenemos los mismos problemas e inquietudes y eso se refleja en la música que hacemos.
-Aunque siempre fueron peleones, ya V anuncia desde la portada que están pegados al momento, con la denuncia de la situación en Canarias. ¿Parte de ese cambio vital ha sido que son más conscientes de lo que ocurre y de la capacidad que tienen para expresarlo en sus canciones?
-No es tanto un cambio como algo que siempre ha estado ahí. Desde el principio hemos hablado de lo que vivimos en las islas, de lo que vemos en la calle y de lo que nos afecta directamente. Quizás con el tiempo uno madura, vive más cosas y entiende mejor lo que tiene delante. V lo que hace es poner todo eso más claro, más directo, sin rodeos. La situación en Canarias también está más tensa, es evidente, y eso hace que las canciones salgan así, sin filtro. No es que ahora seamos más “conscientes” de repente, siempre lo fuimos, solo que ahora la cosas ya no se pueden maquillar. Y sobre la capacidad de expresarlo, siempre hemos confiado en eso. El grupo nació para decir lo que pensamos, sin depender de nadie y sin suavizar el mensaje. Si ahora se percibe más fuerte, seguramente es porque el contexto también lo es, y porque llevamos años acumulando cosas que necesitaban salir.
-Cuando ustedes surgieron lo del rap con acento canario era una rareza. Ahora el sonido urbano canario es hegemónico. ¿Se sienten pioneros? ¿Cómo ven la gran eclosión del rap y el sonido urbano canario, con tantas capas, desde artistas muy underground a nombres que triunfan en todo el planeta?
-Lo de sentirnos pioneros… no sé, hubo gente antes (Amenofis, Los Ocultos, Soul Sanet y un no muy largo etc.) tampoco nos gusta ponernos etiquetas, ni sentirnos tan puretas (jaja). Sí que es verdad que abrimos nuestra senda y que llevamos muchos años, estuvimos ahí cuando no había casi nada, currando sin referencias claras y aprendiendo por el camino, montándolo todo desde abajo. Si eso ha servido para que otra gente se motive, es todo un honor. La evolución que ha habido en Canarias es una locura, pero en el buen sentido. Hay muchísima gente haciendo cosas muy distintas, desde lo más underground hasta artistas que están pegando muy fuerte fuera. Y eso es flipante, porque demuestra que aquí hay talento, siempre lo hubo solo hacía falta proyección.
-Lo cierto es que El Veneno se mantiene fiel a sus principios, ¿nunca tuvieron la tentación de hacer algo más pegado a la tendencia de cada momento?
-La tentación como tal… no, porque desde el principio tuvimos claro para qué hacíamos esto. No empezamos pensando en encajar ni en sonar, sino en expresarnos libremente, moleste a quien moleste y en ser coherentes con lo que somos. Sí que escuchamos de todo, como cualquiera, y al final eso influye de una forma u otra. No vivimos en una burbuja. Pero una cosa es empaparte de lo que hay y otra muy distinta es cambiar tu esencia para seguir una tendencia. Para nosotros lo importante siempre ha sido que el mensaje y la forma tengan sentido con lo que vivimos aquí. Si en algún momento algo más actual encaja de manera natural, bienvenido sea, pero nunca forzado. Al final, ser independiente tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, pero nos ha permitido llegar hasta aquí sin depender de nadie y sin tener que mirar para otro lado. Y eso, para nosotros, vale más que cualquier moda pasajera.
-Y para terminar, yo que llevo la vida de periodista musical, recuerdo hace años el debate de si se podía envejecer haciendo rock, debate que el cambio de enfoque con la edad ha trastocado por completo. ¿Podría ser cuestión de debate de si uno se puede hacer mayor haciendo rap? ¿Cómo se refleja ese paso del tiempo en El Veneno y en todos ustedes?
-Creo que no hay mucho debate, el rap como cualquier otra música, es una herramienta para expresarte, contar lo que vives, y eso no desaparece con los años, al contrario. Cambia la forma, cambia el enfoque, pero el fondo sigue ahí. Igual ya no hablas de lo mismo que con 20, pero tienes otra perspectiva, más cosas vividas y, en nuestro caso, más razones todavía para decir según qué cosas. En V se nota ese paso del tiempo. Hay más pausa en algunas cosas, más claridad en lo que queremos decir y menos necesidad de demostrar nada. Se trata de soltar lo que llevamos dentro de la forma más honesta posible. Y también está el grupo en sí. No somos los mismos que cuando empezamos, pero seguimos compartiendo esa base. El tiempo lo que ha hecho es reforzarla. Mientras tengamos algo que decir y lo sintamos real, no vamos a dejar de hacerlo.


