Arreglarlo todo con música
Nauci Gold presenta un disco emocional con músicas poco convencionales
Página publicada el 10 de octubre de 2026 en la sección 'Candela y Ruido', dentro del suplemento de Cultura de los periódicos 'El Día' y 'La Provincia'.
Soul es un término musical que se usa mucho pero se ejecuta poco. Incluso hoy en día, aunque lo impregna casi todo, no tenemos unos referentes claros de soul con mayúsculas. Pues bien, hay una persona nacida en Vecindario que practica soul. Y en su reciente disco lo muestra de la manera más descarnada.
Se llama Nauci Gold. Recuerda iniciarse en la música con los recopilatorios de soul que hace años se regalaban con los periódicos. Luego su periplo vital por ciudades como Londres o Los Ángeles le decidió a dedicarle su vida a la música.
Pero, ¿por qué el soul?: “Me veo muy reflejado en la manera de expresar ciertas cosas, de cómo sentirlas. Hay un vídeo que uso como intro en los conciertos en el que sale James Brown diciendo que la vida puede convertirte en un cantante de soul, y creo que va un poquito por ahí”, comenta Nauci.
Aupado en una voz personal e intensa, y en esa querencia por un soul moderno de registro amplio, Nauci desarrolla una carrera que ahora culmina en un segundo disco que para él sabe casi a primero. The days we left behind acaba de salir. Es un trabajo con una temática central dividido en tres actos, donde Nauci Gold se abre sin tapujos. Suena a una opción arriesgada en estos tiempos de ligereza musical: “Aunque sé que no es mucho lo que se lleva ahora, siempre me ha gustado escuchar discos y, sobre todo, los discos que cuando entras en ellos parece que estás entrando en una historia. Además, sentía en ese momento que valía la pena intentarlo porque un álbum iba a ser mucho más fiel a la época que estaba viviendo y que quería reflejar en él”. No se limita Nauci a hacer una simple colección de canciones, sino que mira más allá: “Desde que empecé el álbum siempre quise que fuera algo más ambicioso que el anterior en todos los niveles. Según iba escribiendo los temas, en mi cabeza todo iba encajando sin ningún tipo de esfuerzo, y creo que eso también hizo que todo saliera de la manera que salió. Realmente no sentí que estuviera tomando una decisión especialmente arriesgada porque era la forma en la que quería contar lo que tenía en la cabeza”.
Todo ello facturado desde su Vecindario natal, algo que cuesta procesar viendo la calidad de producción del disco: “Creo que lo que ha hecho crecer a este disco, aparte de los músicos increíbles que me han ayudado en él, es perder el miedo a ciertas cosas y probar cosas sin parar. Eso me ha ayudado mucho a que la composición y la producción del disco sean más grandes y a que reflejen de una manera más fiel lo que quería hacer. Obviamente, grabar desde casa y, sobre todo, en un estudio como el mío tiene sus limitaciones en cuanto a los materiales a los que puedo acceder. Pero gracias a los trabajos anteriores hemos desarrollado y trabajado mucho la ‘originalidad’ para intentar llegar a ciertas cosas sin quizá los medios deseados en estos días”, remata.
Gran Canaria, por fin
Nauci Gold lamentaba al inicio de su carrera que había conseguido actuar antes en Los Ángeles o en la Península que en su Gran Canaria natal. Esa maldición cesó el pasado 26 de septiembre con la presentación de The days we left behind en el teatro Guiniguada de la capital grancanaria. Nauci detalla cómo fue el concierto: “Terminé muy contento porque siempre he sentido un poco que el apoyo venía más de fuera que de dentro de las Islas, pero en este caso el ICD Cultural me cedió el teatro Guiniguada para la presentación, además también tuve la ayuda de Juan Salán en el camino, y fue algo muy bonito sentirte así de apoyado”.
Ahora empieza el camino de su segundo disco: “Esta semana estaré en un evento en Londres y luego estamos intentando hacer varias ciudades en la península. También me gustaría empezar a mover el proyecto fuera de España y ver hasta dónde puede llegar el disco, así que espero que todo esto sea un pistoletazo de salida a muchos conciertos y a muchas cosas buenas, tanto en las Islas como fuera”.
Entrevista completa
-Una pregunta que siempre me gusta hacer. ¿Cuándo te nació el vicio de la música? ¿Cuáles son tus primeros recuerdos musicales? Y en especial: ¿cuándo te diste cuenta de que la música era lo tuyo y a lo que le querías dedicar tiempo?
-Pues, mis primeros recuerdos de la música eran quedarme enganchado a los discos que me traía mi padre, que salían en los periódicos. Especialmente recuerdo quedarme enganchado a uno que era de soul y a uno que era un recopilatorio de Alfredo Kraus. Me los llevaba al colegio y todo. Pero nunca fue más que eso; me gustaba mucho la música, pero no había nadie que fuera músico o tocara nada en mi familia que me ayudara, y no fue hasta mucho después cuando desarrollas una pasión más definida por la música y, con tu grupo de amigos, empiezas a hablar sobre montar una banda.
Y el momento en el que decidí que quería que esto fuera el eje angular de mi vida creo que fue algo como in crescendo. Empiezas mucho enganchado al feeling que te da tocar y al hecho de formar parte de una escena. Cuando estuve en Londres, ya todo eso se intensificó mucho, pero cuando tuve la oportunidad de vivir en Los Angeles y empezar a trabajar más en lo que quería y en lo que nacía de mí, fue cuando decidí que no había vuelta atrás.
-¿Y por qué un pibe de Vecindario elige estilos como el soul para expresarse? En un entorno como el canario me parece de lo más curioso.
-Pues creo que la manera más sencilla de explicarlo es que me veo muy reflejado en la manera de expresar ciertas cosas, de cómo sentirlas, quizás. Hay un vídeo que uso como intro en los conciertos en el que sale James Brown diciendo que la vida puede convertirte en un cantante de soul, y creo que va un poquito por ahí. La forma de expresar las cosas conecta mucho conmigo y me ayuda mucho a mí a la hora de expresarme también.
-Llevas unos años de carrera y ahora presentas un segundo disco, ‘The days we left behind’, que tú dices que te sabe a primero. Pero lo haces con una obra super ambiciosa, con eje temático central y dividido en tres actos. ¿Por qué tomas una decisión creativa tan arriesgada?
-Aunque sé que no es mucho lo que se lleva ahora, siempre me ha gustado escuchar discos y, sobre todo, los discos que cuando entras en ellos parece que estás entrando en una historia. Además, sentía en ese momento que valía la pena intentarlo porque un álbum iba a ser mucho más fiel a la época que estaba viviendo y que quería reflejar en él. Desde que empecé el álbum siempre quise que fuera algo más ambicioso que el anterior en todos los niveles. Según iba escribiendo los temas, en mi cabeza todo iba encajando sin ningún tipo de esfuerzo, y creo que eso también hizo que todo saliera de la manera que salió. Realmente no sentí que estuviera tomando una decisión especialmente arriesgada, porque era la forma en la que quería contar lo que tenía en la cabeza
-¿Cómo fue el proceso de creación del disco, y sobre todo el proceso de grabación?
-La verdad es que fue un proceso muy natural, pero muy exhaustivo. Fue más de un año dedicándole prácticamente todo mi tiempo a eso, con la presión que eso conlleva y el cansancio que provoca. Imagino que cualquier persona que se haya metido en algún tipo de creación artística sabe lo que desgasta. Pero lo miro con mucho cariño porque también fue un proceso donde todo era muy natural, te abres mucho y trabajas mucho tus propios sentimientos pero también compartes mucho con gente y es maravilloso ver cómo va cogiendo forma. No fue nada espectacular ni nada, simplemente dije: ‘Venga, voy a empezar a trabajar en el álbum’, y empecé a diseccionarlo un poco, musical y conceptualmente. Después de eso fue echarle muchas horas, componiendo y empapándome de muchas cosas. Soy una persona que, cuando estoy en un proceso creativo, me encanta ver mucho, oír mucho y estar metido en cosas nuevas que puedan regar lo que hago.
-Una cosa que me sorprende del disco es que tu me comentas que se ha grabado casi todo en Vecindario, tu espacio natal, con colaboraciones concretas desde fuera, pero suena ambicioso y con una producción muy trabajada. ¿Cómo lo consigues?
-Creo que con el paso del tiempo hemos encontrado una manera de trabajar que ha ido mejorando. También en el proceso aprendes cómo llevarlo de la mejor manera. Pero, sinceramente, creo que lo que ha hecho crecer a este disco, aparte de los músicos increíbles que me han ayudado en él, es perder el miedo a ciertas cosas y probar cosas sin parar. Eso me ha ayudado mucho a que la composición y la producción del disco sean más grandes y a que reflejen de una manera más fiel lo que quería hacer. Obviamente, grabar desde casa y, sobre todo, en un estudio como el mío tiene sus limitaciones en cuanto a los materiales a los que puedo acceder. Pero gracias a los trabajos anteriores hemos desarrollado y trabajado mucho la “originalidad” para intentar llegar a ciertas cosas sin quizá los medios deseados en estos días.
-Para un artista abrirse emocionalmente tanto en su disco, ¿es terapia?, ¿no te asusta por otro lado exponerte tanto?
-Para mí lo es 100%. La música me ha ayudado desde el segundo uno, me ha ayudado a crecer muchísimo como persona y a aprender a gestionar ciertas cosas. Siempre fui una persona muy tímida y me ha costado expresarme así que la música y sobre todo, escribir música, me ha hecho crecer muchísimo. Sí es verdad que a veces el exponerte tanto puede hacerte sentir como desnudo, pero la verdad es que creo que mi forma de escribir las letras hace que esas exposiciones, aunque sean a corazón abierto, puedan parecer algo más veladas o no tan directas. También algo que me encanta en el arte en general es que la gente se lleve para ellos el mensaje que les transmita y que no tenga que depender todo de lo que diga yo en la canción.
-Aumenta la cantidad de temas en castellano. ¿Te cambian mucho las sensaciones a cuando cantas en inglés?, ¿irás ampliando esta vía en el futuro o te sientes cómodo cantando en inglés?
-Sí, en este disco ya hay un capítulo que, aunque sea el más corto, está escrito íntegramente en español. La verdad es que se sintió natural escribir esos temas, más de lo que pensaba. Me atormentaba mucho que el sonido general de mi música cambiara con las letras en español, pero creo que no ha sido así. Dicho esto, no sabría decirte si lo próximo que saque, o más adelante, será algo totalmente en español o lo que sea. Soy mucho de dejarme llevar por el momento y aún me sigue pareciendo mucho más fácil escribir en inglés, pero nunca se sabe. Es como con el estilo o el sonido, siempre estoy descubriendo o reenamorándome de cosas artísticamente hablando, y la vida te lleva por sitios que nunca sabes cómo van a salir de ti a la hora de hacer música.
-Por fin conseguiste presentar el disco en tu Gran Canaria natal el pasado 26 en el Guiniguada. ¿Qué tal fue la presentación?
-Sí, la verdad que terminé muy contento porque siempre he sentido un poco que el apoyo venía más de fuera que de dentro de las islas, pero en este caso el ICD Cultural me cedió el teatro Guiniguada para la presentación, además también tuve la ayuda de Juan Salán en el camino, y fue algo muy bonito sentirte así de apoyado. Además, y lo más importante en estos temas, el público terminó muy contento y todo eso siempre te hincha el pecho, porque hacer cosas culturales en Canarias siempre es muy difícil. Así que me hace sentir muy contento cuando veo a gente venir a mis conciertos, apoyando lo que hago, invitándome a cosas o simplemente compartiendo algo, o lo que sea. Justamente durante el concierto hablé un poco sobre esto, dándoles las gracias a todas las personas que van a conciertos, y parafraseaba a Tupac. Aunque él utilizaba la metáfora para hablar de temas raciales, decía que la cultura en Canarias es la rosa creciendo en el cemento, y que es la gente que apoya estos eventos la que hace que siga creciendo.
-Después de esto, ¿qué más proyectos tienes por delante?
-Pues la verdad que todavía estoy un poco inmerso en el lanzamiento, haciendo saber a la gente que el disco está en la calle, etc., pero ya estamos preparando muchas cosas. Esta semana estaré en un evento en Londres y luego estamos intentando hacer varias ciudades en la península. También me gustaría empezar a mover el proyecto fuera de España y ver hasta dónde puede llegar el disco, así que espero que todo esto sea un pistoletazo de salida a muchos conciertos y a muchas cosas buenas, tanto en las islas como fuera.


