La verdad de Sargento Camaro
Grupo de veteranos con sonido diferente y una mirada distinta
Página publicada el 28 de febrero de 2026 en el suplemento de cultura de los periódicos ‘El Día’ y ‘La Provincia’, dentro de la página ‘Candela y Ruido’.
Nuevas bandas de viejos músicos. Es un fenómeno particular de la escena canaria que tiene nueva eclosión con Sargento Camaro. Se trata de un proyecto tan propio de Las Palmas de Gran Canaria que le dedican una canción al mítico NYC Taxi y confiesan que el recordado proyecto Playa Viva es esencial en la historia del grupo.
Sargento Camaro surge de a poco. Arranca Arki Díaz, voz, guitarra y compositor: “Yo estaba tocando guitarras con otras bandas, que me lo pasaba muy bien pero estaba cansado de interpretar más que de crear. Yo iba haciendo canciones que guardaba, hasta que mis amigos me dijeron: ‘Oye, esto tiene buena pinta, tienes que sacarlo para adelante’. Entonces probé y ya me quedé ahí; empecé a componer más canciones y a demandar una banda”.
Para completar la formación, la tarea de César González, bajista, es esencial. “Es con el que primero empiezo porque a él le gustaba muchísimo el proyecto. César trae a Sergio (Martínez, guitarra) y luego por último nos juntamos con Óliver (Brun, guitarra y armónica), que somos amigos desde que teníamos 15 o 16 años. En medio de esto han pasado hasta 10 personas por la banda y cuatro añitos para entendernos”.
En el límite de 2025 sacaron #1, un EP largo (están con los tiempos raudos y no creen en el exceso del elepé) que muestra sus valores: rock clásico bien ejecutado, banda ensamblada, facilidad para las canciones pegadizas y un contenido en las letras que aporta otra mirada. “Me denomino como cantautor de canciones de desamor agradecido. Fíjate que son canciones de amor pero son de despedida, de gracias por haber estado, de ‘siento no haber estado a la altura’. Es una limpieza de mi propia alma, de generar con mis canciones no solo el te quiero y te quise mucho, sino que no soy perfecto”, confiesa Arki. Esa visión autocrítica y madura es un punto a favor de #1, aunque hay más. Es un disco de evolución: “Todo surge porque estábamos haciendo temas como locos. Y un día me paro y veo que teníamos una evolución de la que no nos habíamos dado cuenta. Tocando y tocando, sí percibí que estábamos empezando a separarnos un poco del argumento inicial de las canciones. Entonces me di cuenta de que eso había que comunicarlo”. Las canciones de la evolución están #1, pero Arki confiesa ya tener temas para el #2 y el #3. “En el #2 quiero hacerlo a la inversa que en el anterior. En este caso vamos desde la evolución hasta los temas más clásicos de Sargento Camaro que no están grabados, los que realmente la gente conoce y que quiere escucharlos grabados”, remata.
Entrevista completa
Charla mantenida por wasap con Arki Díaz, voz, guitarra y compositor principal de Sargento Camaro.
-¿Cómo surge Sargento Camaro? ¿De dónde vienen sus integrantes?
– Surge de la inquietud, de la curiosidad. Yo soy un guitarrista frustrado. Yo estaba tocando guitarras con otras bandas, que me lo pasaba muy bien, hacíamos rock and roll, pero siempre. Estaba como cansado un poco de interpretar más que de crear. Yo iba haciendo canciones y las iba guardando. Pues un buen día empiezan mis amigos a decirme: “Oye, esto tiene buena pinta, tienes que sacarlo para adelante, mira a ver cómo lo haces pero estaría curioso que probaras”. Y así, poco a poco, fui generando esa curiosidad y decidí por qué no, voy a probarlo. Entonces probé y ya me quedé ahí; empecé a componer más canciones y a demandar una banda, a hacer mi propio sonido y a buscar cosas con las que me identificara más. Y así surge Sargento Camaro, un poco sin querer y hasta hoy.
-Los integrantes son todos veteranos y con rodaje. ¿Cuál es el alimento para seguir en la brecha con tantos años de experiencia?
-Parte de la base de no tener esto de la música como un medio de vida, sino como una forma de ver y vivir la vida. Claro, y la ilusión que nunca la pierdes. Y cuando el que es músico, lo es las 24 horas, es tu forma de ver la vida, no es como un jersey que te lo puedes quitar. Y sobre todo no caer con los fracasos, que en este mundillo es 80% de fracasos, 10% de éxitos y el otro 10% son mentiras. Entonces es tener la expectativa clara de que lo que estás haciendo es lo que te gusta y ya está, no desviarte por el camino, ser auténtico; eso te hace llegar muy lejos.
Somos personas que llevamos más de treinta años, somos veteranos. Todos nos conocíamos, habíamos tocado alguna vez con otras bandas juntos. La idea de juntarnos todos empieza con César, el bajista. Es con el que primero empiezo porque a él le gustaba muchísimo el proyecto. Le llamé porque me gustaba mucho su manera de tocar y su manera de ser, que para nosotros es prioritario. Y César fue el que empezó a traer a Sergio, así que la idea básica de montar la banda es de César. Luego por último nos juntamos con Óliver, que somos amigos desde que teníamos 15 o 16 años. Surgió lo de juntarnos todos, pero no ha sido fácil. En medio de esto han pasado hasta 10 personas por la banda y hasta poder entendernos, han pasado cuatro añitos.
-En sus orígenes en la pandemia, el sonido originario era más country, ahora podemos decir que el grupo es de rock (muy pub, muy cervecero desde mi punto de vista), aunque comentas incluso que están sonando cosas de funk en la banda. ¿Definiría a Sargento Camaro como un grupo de rock?
-Definitivamente sí, es una banda de rock. Nosotros empezamos haciendo rock porque nos gusta, sobre todo a mí, el rock fronterizo y americano. Empezamos con esa movida de country, pero luego la mezcolanza de los cuatro integrantes, que todos mamamos de la misma base, lo que cada uno después lo va llevando a su terreno. Ese mestizaje entre los cuatro y dejarnos llevar para hacer las canciones, nos hace llegar a puntos muy diferentes pero enraizados en lo mismo. Porque todo viene desde el rock. Aunque estamos incursionando en cosas de funk y otros estilos pero sin perder la esencia.
-¿Cómo fue el proceso de selección y grabación de #1?
-Nacen de una manera orgánica. Todo surge porque estábamos haciendo temas como locos. Y un día me paro y veo que estamos teniendo una evolución de la que no nos habíamos dado cuenta. Tocando y tocando, sí percibí escuchando que estábamos empezando a separarnos un poco del argumento inicial de las canciones. Entonces me di cuenta de que eso había que comunicarlo. Porque no íbamos a ser reconocibles cuando fuéramos a dar un concierto, porque la gente ya nos conoce y se sabe algunas canciones. Entonces surgió la idea del disco, de hacer una presentación de mira por dónde vamos. Para no generar una sorpresa y que la gente no reconociera a la banda cuando diéramos un concierto. Hicimos el disco porque tenía que ser, porque necesitábamos comunicar que estábamos teniendo una evolución que la gente se fuera haciendo a eso y no dárselo en un concierto, porque sería sorpresivo porque la gente espera una cosa y le vas a dar otra. Y así un poco se me ocurre la idea de grabar el disco. Entonces pusimos esos temas sobre la mesa porque son los que representan que viene el cambio sin que sea tan abrupto. Salieron de manera muy orgánica, se colocaron solos en el disco. Comprobarás que el disco es bastante ecléctico, las canciones no tienen mucho que ver salvo la conexión Sargento Camaro, ese sonido, pero en cuanto a las canciones pusimos un poco de todo.
-Me sorprende la calidez y la intensidad del sonido. ¿Cómo fue el proceso de grabación?
-Fue muy sencillo. Nosotros íbamos a grabar esto en Londres, fíjate. Pero la idea de hacerlo así y que el ingeniero tomara sus propias decisiones iba a ser un poco coñazo para nosotros, y teníamos claro que queríamos que sonara como teníamos en nuestras cabezas. Y entonces estuvimos un día en el estudio de Juanca Trujillo, que es un gran amigo, que trabajar con él es la cosa más bonita que nos ha pasado. Hablamos con él y decidimos ir con esto. La idea con él fue: “Tú plasma ahí lo que nosotros te decimos”. Él manejaba las máquinas y nosotros íbamos de productor pero sin saberlo, que fue nuestra primera experiencia de productores. Nos arriesgamos muchísimo, es un trabajo bastante humilde y creo que nos salió con bastante respeto. El proceso de grabación fue pasarlo muy bien con Juanca Trujillo, grabar entre amigos y que él entendiera lo que le estábamos pidiendo, y lo entendió.
-El disco se abre con una cita directa al NYC Taxi Bar, que ustedes citan como esencial en la historia del grupo. Desde la distancia, me da la sensación de que Sargento Camaro es producto de aquella escena del Playa Viva, tan importante y tan recordada. ¿Tienes esa sensación y qué importancia tuvo en la vida musical Canaria aquella escena que se perdió de manera terrible?
-No hay mucho más que decire, está muy relacionado con Playa Viva, sin lugar a dudas. Para las bandas fue muy importante porque se creó un circuito para las bandas, que era la vida. Eran seis o siete locales, más algunos que había más abiertos. De hecho surgieron muchísimas bandas que aún sigen tocando. Tuvo una importancia vital para las bandas.
-El sonido es claramente rockero, las letras me dan la sensación de que tienen un punto de madurez pero con un enfoque como de aceptación de la edad, sinceras y sin dejar de echarse piedras sobre el propio tejado, como con autocrítica. ¿Compartes esa visión?
-Me llama poderosísimamente la atención de que te hayas dado cuenta de eso porque eres el primero, que nos han dicho de todo en el disco, pero el primero que capta esa sensación. Así entre nosotros, yo me autodenomino como cantautor de canciones de desamor agradecido. Fíjate que son canciones de amor, pero son despedida, de gracias por haber estado, de siento no haber estado a la altura. Es una limpieza de mi propia alma, de generar con mis canciones no solo el te quiero y te quise mucho, sino que no soy perfecto, que prefiero basarme más en mis errores que en lo que tú hayas cometido. Porque los errores que tú cometes a mí no me ayudan en nada, me ayudan a conocer los míos para no volver a cometerlos. Y en eso baso la mayor parte de mis canciones. Luego hay otras canciones que surgen de otras cosas que suceden a mi alrededor, que tampoco la vida me da para tanto. Pero me nutro sobre todo de eso, de cómo funciono yo por dentro, de cómo me encuentro yo en cada momento y de no mentirme porque esop es hacerse trampas al solitario. Y por eso creo que las canciones llegan al público de una manera más sana.
-¿Cómo van las presentaciones? ¿Qué conciertos tienen por delante?
-Tenemos pensada la presentación y la tenemos abierta, pero no tenemos fecha, proque estamos precisamente con la preparación del espectáculo, somos muy perfeccionistas. Estamos introduciendo teclados, coros, tenemos un batería nuevo, por eso nos hemos atascado un poco ahí. No tenemos la fecha porque la tenemos abierta para casi cuando queramos, pero será de aquí a dos meses. Pero también te digo que vamos a ser una banda que probablemente toque poco, por una sencilla razón, no tenemos pensando regalar este proyecto por 50 pavos por músico, ya todos tenemos un bagaje detrás, que hemos tocado por eos toda la vida, y eso quema los proyectos. Cuando los llevas de bar en bar todo el rato, los proyectos se queman. Por eso queremos manejarlo con bastante mimo y tocar cuando haya que tocar con las condiciones correctas que creemos que nos merecemos. Pero regalar el proyecto no lo vamos a regalar.
-Además, hablas de que ya está listo el #2. ¿Qué onda sigue? ¿Hay cambios con respecto al #1?
-Pues disco #2 y disco #3, sí, están preparados. Pero cuando digo que están preparados es que hay canciones para esos discos. Es solo ir a grabarlas y ya está. En el #2 quiero hacerlo a la inversa que en el anterior. En este caso vamos desde la evolución hasta los temas más clásicos de Sargento Camaro que no están grabados. O sea, en vez de darte la evolución, te voy a llevar a los temas que realmente la gente conoce y que quiere escucharlos grabados. Hay temas para dos discos.
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